Expresión artística - Taller mupai

                                                              EXPRESIÓN ARTÍSTICA 

TALLER MUPAI 

En esta sesión de mupai empezamos con el grabado, Lucía nos explicó la actividad del día y nos enseño los materiales para que los conociéramos antes de comenzar y después ya realizar la actividad.

Primero nos dio unas hojas con un recuadro marcado y dentro de ese recuadro teníamos que dibujar lo que era para nosotros el mar o un paisaje de alguna playa donde fuéramos y nos trajera muchos recuerdos y sentimientos.

Yo dibuje la ciudad de San Sebastián - Donostia porque es mi segunda casa donde está toda mi familia y donde he ido desde pequeña con gente muy importante y es un lugar donde gurda muchos recuerdos y sentimientos, es mi lugar favorito.

Después nos dio un plástico y con un punzón creado por Lucía donde tuvimos que repasar el dibujo que habíamos hecho en la hoja para que se marcara en el plástico.

Luego con tinta especial para grabado y una rasqueta esparcimos por el plástico para que cubra todo y se quede con la tinta, con papel de seda quitamos lo que sobraba de la tinta en el dibujo.

Después con una maquina de grabado pusimos la lámina en la base y le pusimos por encima una hoja de seda para que se pegara la tinta y saliera por el otro lado pegada la tinta en la hoja y quedara como una lamina de un cuadro.

Después Lucía nos hablo de la tesis que va a realizar sobre las fosas comunes  porque su bisabuelo está en un de ellas y nos pregunto si sabíamos algo del tema de la guerra o de las fosas, también nos enseño las fosas comunes que hay en España y donde se encuentran.

También nos contó de un profesor de la época que le pidió a sus alumnos que nunca habían visto el mar, que escribieran como creían que era y con esos creo mini libros.

Me gustó mucho cómo Lucía empezó enseñándonos primero los materiales. Parece algo sencillo, pero desde la mirada de educadora infantil es clave. Antes de hacer, necesitamos explorar, tocar, mirar, anticipar. Eso da seguridad y despierta curiosidad. No es lo mismo “hacer sin saber” que entender qué tengo delante y qué posibilidades me ofrece.

Cuando nos pidió que dibujáramos lo que era el mar para nosotras, no estaba pidiendo solo un paisaje, estaba invitándonos a conectar con nuestra historia. Yo elegí dibujar San Sebastián - Donostia, porque es mi segunda casa, el lugar donde están mis raíces emocionales. Y mientras dibujaba, no estaba solo pensando en el mar, estaba recordando personas, momentos, veranos, abrazos. Ahí entendí otra vez que en infantil, cuando pedimos que dibujen “su lugar favorito” o “qué es para ti…”, estamos abriendo una puerta enorme a su mundo interior.

La parte del grabado me pareció preciosa también a nivel pedagógico. Repasar con el punzón, entintar, limpiar con cuidado, pasar por la máquina… todo tiene un proceso. Es una actividad que exige paciencia, precisión y confianza en que el resultado llegará al final. En infantil, trabajar procesos largos enseña mucho más que buscar resultados inmediatos. Además, la sorpresa de levantar la hoja y ver la imagen transferida es casi mágica. Ese efecto sorpresa engancha muchísimo.

Pero lo que más me removió fue cuando Lucía habló de su tesis sobre las fosas comunes y la memoria histórica. Me pareció muy valiente y muy humano compartir algo tan personal como que su bisabuelo está en una de ellas. Nos enseñó las fosas comunes que hay en España y nos hizo reflexionar sobre lo que sabemos o no sabemos de nuestra historia. Desde infantil quizá no abordaríamos el tema de la misma manera, pero sí podemos trabajar la memoria, la identidad y el respeto por las historias familiares. 

Y la historia del profesor que pidió a sus alumnos que nunca habían visto el mar que escribieran cómo creían que era me pareció maravillosa. Me recordó a cómo la imaginación suple la experiencia cuando no la tenemos. Eso en infantil es oro puro. Los niños imaginan sin límites. No necesitamos que hayan vivido todo para que puedan crear, pensar, sentir. A veces imaginar también es una forma de conocer.

Me voy de esta sesión pensando que el arte en la escuela no debería ser solo “plástica”, sino un espacio donde conectar con quiénes somos, de dónde venimos y qué sentimos. Porque cuando una actividad te hace recordar, cuestionarte y emocionarte, deja huella. Y al final, eso es lo que buscamos como educadoras: experiencias que no solo enseñen, sino que toquen por dentro.


tinta en plástico con rasqueta 

tinta esparcida en el dibujo en plástico 

dibujos finales 

rayado en plástico 











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