Expresión corporal- propuesta de movimiento
EXPRESIÓN CORPORAL
PROPUESTA DE MOVIMIENTO
Mi grupo compuesto por Nerea, Andrea, Aroa, Irene y yo, realizamos dos actividades en nuestra sesión.
La primera hicimos una canción relacionada con los animales de la selva, nos colocamos en circulo y nosotras en medio, nosotras cantábamos y bailábamos mientras los demás nos imitaban. Nosotras íbamos vestidas de los colores de los animales para meternos en la actividad y cada una imitaba un animal, Aroa a la serpiente, Nerea al cocodrilo, Irene al elefante, Andrea el mono.
Después cada una nos fuimos a una parte de un circuito de movimiento que habíamos preparado previamente, la serpiente se arrastraba por el suelo, el cocodrilo lo imitaban en el suelo, el elefante hacía un zig zag por las sillas, el león lo tenían que imitar con sonidos, movimientos y el mono tenían que subir de una silla a otra.
Y luego hicimos una evaluación grupal para ver como se habían sentido realizando la actividad.
Esta sesión me pareció súper rica desde la mirada de educadora infantil, porque combina música, movimiento, juego simbólico y participación activa de manera muy natural.
La primera actividad, la canción sobre animales de la selva, me encantó. Ponerse en el centro y modelar el canto y los movimientos mientras los demás imitan conecta directamente con la teoría de aprendizaje por imitación de Albert Bandura.
En infantil, los niños aprenden muchísimo observando y copiando, y aquí se combina con creatividad y expresión corporal. Además, vestirse con los colores de los animales ayuda a meterse en el rol y hace la experiencia más sensorial: la vista, el movimiento y la música trabajan juntas para fijar el aprendizaje. Que cada persona haya elegido un animal distinto también es genial porque potencia la diversidad y la individualidad dentro del grupo.
El circuito de movimiento fue otro acierto. Adaptar los movimientos de cada animal a un espacio concreto permite que los niños trabajen diferentes habilidades motrices: gatear, zigzaguear, saltar, trepar, desplazarse por el suelo. Al mismo tiempo, el juego simbólico está presente: no solo se mueven, sino que se “convierten” en serpientes, elefantes o monos, lo que activa la imaginación y la creatividad. Además, trabajar en diferentes áreas del aula y con distintas acciones promueve la conciencia espacial y la planificación motora.
Me gusta también que se cerrara con una evaluación grupal sobre cómo se sintieron. Dar voz a la experiencia propia permite que los niños pongan palabras a lo que han vivido, reflexionen sobre sus emociones y desarrollen habilidades sociales y comunicativas. Es un cierre muy importante porque convierte la actividad en una experiencia completa y significativa, no solo en un juego físico.
Si tuviera que ajustar algo pensando en infantil, un poco más el modelado inicial para que los niños comprendan perfectamente cómo moverse como cada animal, y organizaría los espacios del circuito de manera que todos puedan desplazarse sin interferir demasiado unos con otros. Pero en esencia, es una propuesta muy rica, divertida y educativa.
Al final, es un ejemplo perfecto de cómo integrar música, movimiento, juego simbólico y evaluación emocional en una sesión de aula: se divierten, se expresan y aprenden con todo el cuerpo.
| Canción camino por la selva https://youtu.be/s-guFdCPB40 |
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