Expresión corporal- propuesta de movimiento
EXPRESIÓN CORPORAL
PROPUESTA DE MOVIMIENTO
Este grupo esta compuesto por Sheila, Carla, Ana, Paula, Dina y Ainhoa, hicieron la sesión de la actividad en dos sesiones.
La primera fue una actividad con globos de colores y de distintos tamaños, nos lo repartieron uno a uno y nos fueron indicando que teníamos que jugar con el globo sin que se cayera al suelo, y nos recordaban que podíamos usar distintas partes del cuerpo, cono la cabeza, los pies, codos....
La segunda actividad fue con música, teníamos que bailar por el aula, y la música incluía pausas en las que teníamos que quedarnos quieto como estatuas.
La verdad que las actividades me gustaron pero en vez de globos hubiera usado otro material, o los hubiera hinchado menos y que todos hubieran sido del mismo color para evitar conflictos, también los hubiera dado de uno en uno a la gente en el sitio en vez de lanzarlos por el aula, porque sino se alteran.
En esta propuesta me quedo con sensaciones bastante positivas, aunque también con varias ideas de mejora desde mi mirada.
La primera actividad con globos tiene algo que en infantil casi siempre funciona: el factor sorpresa y lo lúdico. Un globo ya de por sí genera emoción, expectación y ganas de moverse. El hecho de mantenerlo en el aire sin que toque el suelo trabaja coordinación, atención, control corporal y reacción rápida. Además, cuando recordaban que podíamos usar distintas partes del cuerpo (cabeza, codos, pies…), estaban ampliando el esquema corporal y fomentando la creatividad motriz. No es solo “darle con la mano”, es explorar posibilidades.
Sin embargo, también pensé en la gestión del grupo. Los globos de distintos colores y tamaños pueden generar comparaciones y pequeños conflictos en infantil: “yo quiero el rojo”, “el mío es más pequeño”, “ese bota más”…. Probablemente yo usaría globos del mismo color y tamaño para evitar distracciones innecesarias. A veces simplificar el material ayuda mucho a centrar la atención en la actividad y no en el objeto.
También coincido en que la forma de repartirlos influye muchísimo. Si se lanzan por el aula, la activación sube automáticamente y el grupo puede desregularse antes incluso de empezar la consigna. En infantil, la anticipación y la entrega ordenada del material es clave para mantener la calma inicial.
La segunda actividad, la del baile con música y las pausas tipo “estatuas”, me parece muy adecuada para trabajar el control. Parar el cuerpo cuando la música se detiene implica atención, autocontrol y escucha activa. Es una dinámica sencilla pero muy potente para la autorregulación. Además, combina movimiento libre con momentos de quietud, algo fundamental en estas edades.
Al final, en infantil no solo importa qué actividad hacemos, sino cómo la presentamos, cómo entregamos el material y cómo regulamos la energía del aula. A veces esos pequeños matices marcan la diferencia entre una actividad divertida y una experiencia realmente enriquecedora y equilibrada.
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