TALLER EXPRESIÓN MUSICAL TALLER DE NANAS
Hoy han venido a darnos un taller de nanas, nos han separado por grupos y el taller se ha impartido en la sala negra, al entrar se notaba un espacio cálido y tranquilo, el espacio tenía poca luz, solo tenia los focos detrás de los paneles blancos, y en la pantalla había una presentación sencilla, había cojines colocados en semicírculo y había unos materiales como campanas de colores y un instrumento indio muy curioso, el espacio te invitaba a entrar y sentarte, escuchar lo que iba a sonar o a contar a continuación, me ha encantado como estaba preparado el espacio.
Fernández Mirón, cuenta cuanto tardo en adoptar a su hijo pequeño, tardaron en adoptarle 7 años, cuando le adoptaron tenía 7 días de vida y su madre no podía cuidarle, ahora el niño tiene 4 años, entonces el sentía que no se sabía ninguna nana para cantarle a su hijo, y pidió por el grupo de crianza al que el acudía, que cada miembro del grupo que quisiera y se sintiera cómodo grabara un audio de alguna nana que supiese y la gente mando nanas increíbles, incluso en otros idiomas como en árabe, argentino, francés.... y el noto que estaba pasando algo increíble y que tenía que hacer algo con aquello y de ahí se le ocurrió el taller de nanas.
Tiene varios proyectos aparte del de nanas, como de imágenes, frases....
Nos ha traído varios instrumentos musicales como cascabeles, campanas y una caja india que me ha encantado, el sonido que sale de ella y lo que relaja, nunca había visto ese instrumento llamado Shuruti box.
Nos ha hablado de su familia, de su marido, su gato y su hijo, me ha parecido un detalle de cercanía compartir el tipo de familia que tiene y darnos cuenta de que no todas las familias son iguales.
Nos ha traído cajitas creadas por el con imágenes de otras sesiones, dibujos de niños o frases que va escuchando por la calle que me ha parecido super curioso, interesante y gracioso.
Él ha escrito un libro y la idea surge porque cuando empieza la crianza va escribiendo en el móvil cosas que piensa, que le ocurren... y lo va plasmando, por lo cual de ello decide sacar un libro que a autoeditado el y tiene un formato distinto a otros libros, tiene por un lado en español y por otro lado la traducción en inglés. Me ha gustado mucho como se expresa y hay dibujos muy bonitos.
Nos ha cantado una nana gallega que canta su marido a su hijo y luego la hemos cantado con él, super bonita y delicada.
Han cantado compañeros nanas que conocían porque se las cantaban a ellos o ellos la han cantado, y nos la han cantado y luego la hemos cantado con ellos, una dinámica muy guay.
Hemos observado y escuchado el instrumento indio mientras calentábamos la voz con onomatopeyas y coros.
y Por último hemos escuchado las grabaciones de las nanas de su grupo de crianza en otros idiomas, me han encantado, se escuchaban super dulces.
Participar en el taller de nanas me pareció una experiencia muy especial y significativa desde mi visión de futura educadora infantil. Aunque al principio pueda parecer algo simple, pronto me di cuenta de todo lo que hay detrás: emoción, vínculo afectivo y desarrollo del niño.
Me hizo reflexionar sobre la importancia de la voz como herramienta educativa y afectiva: no solo comunica palabras, también transmite seguridad, cercanía y cariño.
Además, el taller me recordó que las nanas no son solo para dormir a los bebés. Son una vía para estimular el lenguaje, fomentar la memoria, trabajar la atención y crear un momento de conexión única entre el adulto y el niño. Observé cómo cada pequeño gesto, cada mirada y cada repetición de la canción fortalecen el vínculo afectivo, y me hizo pensar en lo importante que es usar estas herramientas con intención y sensibilidad.
Otro aspecto que me marcó fue la creatividad y la adaptación. Aprendimos que no siempre hace falta una letra exacta o un repertorio cerrado: se pueden inventar versos, acompañar con gestos o incluso integrar objetos o movimientos, adaptándose a la edad, los gustos y el contexto de cada niño. Esa flexibilidad me pareció fundamental en la labor educativa: enseñar es mucho más que repetir recetas; es sentir y responder al momento.
Salí del taller con la idea clara de que la música, incluso en su forma más sencilla como una nana, es un recurso educativo y emocional muy potente. En educación infantil, cada momento cuenta: cantar, hablar, tocar y mirar son formas de enseñar, de acompañar y de generar confianza. Y sobre todo, me recordó que cuando disfrutas y pones emoción en lo que haces, los niños lo sienten y aprenden desde el corazón.
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Material musical
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nana gallega
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Espacio preparado
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